Slumdog millionaire, bolly-hollywood con toques de realidad

Julio 14th, 2009 a las 0:35 am por Àlex ScriptMan

El autor de perlas como Trainspotting (1996) y 28 Días Después (28 Days Later, 2002), Danny Boyle, sorprendió a propios y extraños con esta fábula sobre hadas con las alas cortadas. Tiene sus cosas buenas, como una bonita fotografía y una historia bien trenzada. Aunque también las tiene de malas, como una evolución previsible o incongruencias que nos hacen salir despedidos de la película. Lo mejor es su parte oscura, la denuncia de un mundo asqueroso que nos comemos como si se tratara de un dulce caramelito.

Dev Patel interpreta al antihéroe Jamal K. Malik, el joven que tiene la oportunidad de arrasar en “Quieres ser millonario”. Pero resulta que la policía no cree que el chaval sea trigo limpio, así que le detendrá para sonsacarle mediante tortura sus trampas. Jamal explicará a la policía de donde sacó cada una de las respuestas, y su narración nos dejará entrever la crueldad de un mundo en el que los niños se llevan la peor parte. Esa India también existe, y se mezcla habilidosamente en la película con el interrogatorio policial y el concurso televisivo. Tres historias que se entrelazan en una sola.

Lo que parece increíble es que las preguntas que le hacen a Jamal en el programa coincidan con diferentes episodios dramáticos de su vida. Lo que es totalmente increíble es que las preguntas que le hacen en el programa encuentren respuesta en la vida de Jamal de forma cronológica. Así, la primera pregunta nos lleva a su infancia y las últimas al presente. No es verosímil ni si quiera si tenemos en cuenta que, aunque envenenado, se trata de un cuento de hadas. La última pregunta del concurso, la que vale 20 millones de rupias, es de escándalo.

Codirige el film Loveleen Tandan, una habitual directora de casting en películas indias que supongo aportó el toque exótico a la película. Pero el toque exótico no es suficiente para esconder que se trata de una película al más puro estilo de Hollywood. Un pobre chico, una chica guapa, unos malos muy malosos y una historia al servicio de sus encuentros y desencuentros. No por eso dejará de pasar bien. Es una película muy entretenida que deja buen sabor de boca, a pesar de la realidad que retrata. Pero si los Óscar fueran un premio cinematográfico serio no habría merecido 8 estatuitas.

Lo que más destaco de la película es entrar en los hogares de todo el mundo contando una realidad dura como la de los niños de la calle indios. Las lecciones que te enseña la vida suelen ser las más valiosas. Pero hay gente mala, injusticia. Es un mundo de mierda. Eso sí, con el bailongo bollywoodiense del final nos olvidamos de todo y nos quedamos con una sonrisa tonta. La película arranca bien pero poco a poco se convierte en un producto más convencional de lo que parece.

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