La Dalia Negra, un título prescindible

Mayo 10th, 2009 a las 0:02 am por Àlex ScriptMan

El cadáver del Real Madrid se enfría en Mestalla mientras escribo estas líneas sobre el asesinato de Elisabeth Short (Mia Kirshner). La Dalia Negra (The Black Dalia, 2006) es cine negro con aires clásicos en la que Brian de Palma no está al nivel al que nos tiene acostumbrados. La adaptación cinematográfica de la novela de James Ellroy corrió a cargo de Josh Friedman, un guionista que colaboró en el guión de La Guerra de los Mundos (Steven Spielberg, 2005).

Aunque la ambientación es correcta y la trama prometía, se trata de un título confuso en el que resulta fácil perder el hilo de lo que está sucediendo en pantalla. Dos policías con un pasado destacado como boxeadores, Dwight ‘Bucky’ Bleichert (Josh Hartnett) y Lee Blanchard (Aaron Eckhart), se convierten en amigos y compañeros. Kay Lake, una siempre exuberante Scarlett Johansson, es la novia de Lee que completa un triangulo amoroso de muy baja intensidad.

Cuando aparece el cadáver mutilado de Elisabeth Short, Lee se obsesiona incomprensiblemente por resolver el caso. Parece ser que un trauma de juventud podría tener algo que ver con su comportamiento, pero no queda demasiado claro. Para no pensar tanto en la novia de Lee, Dwight se hecha una novia propia, la guapa Madeleine Linscott (Hilary Swank). A medida que se complica la historia, esta chica nos desvela una compleja personalidad que se muestra en extraños ramalazos que no acaban de configurar un personaje interesante.

Durante la película van apareciendo más y más personajes, como la familia de la novia de Dwight o una amiga de la chica asesinada. La relación entre ellos es a veces confusa, y poco a poco nos aceramos a un desenlace extravagante. Incluso los recursos técnicos a los que recurre de Palma, como una larga cámara subjetiva que pone al espectador en el papel de Dwight, despistan más que otra cosa. Estamos pues ante un título prescindible.

Con el poco tiempo que tengo para ver películas últimamente, espero tener más suerte la próxima vez…

Deja tu comentario