Quemar Después de Leer, parodia tontorrona de los Coen

Noviembre 4th, 2008 a las 21:27 pm por Àlex ScriptMan

 

 

En Quemar Después de Leer (Burn After Reading, 2008) los hermanos Coen recuperan su cine más gamberro, con un humor muy peculiar y situaciones increíbles bien construidas. Se trata de una parodia del cine de espías, en la que un CD con datos confidenciales de la CIA llega a manos de Chad Feldheimer (Brad Pitt) y Linda Litzke (Frances McDormand), dos empleados del gimnasio HardBodies sin dos dedos de frente.

 

El CD contiene las memorias del ex agente de la CIA Osbourne Cox (John Malkovich), un personaje en caída picada que se refugia en el alcohol de un matrimonio que se hunde. Está rebotado por haber sido expulsado del cuerpo, según él, injustamente. Joel Coen & Ethan Coen construyen unos personajes patéticos capaces de provocar situaciones de lo más absurdas. La película pasa bien, pero por desgracia no aporta nada. Me quedo con El Nota interpretado por Jeff Bridges en The Big Lebowski (1998).

 

En esta ocasión George Clooney interpreta al agente del Tesoro Harry Pfarrer, un Don Juan que se acuesta con todo lo que se mueve a espaldas de su esposa. Su debilidad por las mujeres le involucra en la trama mucho más de lo que él querría. Junto a Brad Pitt y John Malkovich hace un trío de actorazos con grandes habilidades para la comedia. A ellos se les suma un apartado femenino también muy correcto y una historia tan sólida como estúpida. Con giros bien plantados, y un humor negro un poco sádico, la trama se complica hasta que todos los personajes quedan atrapados en un drama sin sentido.

 

Los Coen se ríen, aunque sin hacer demasiado daño, de los servicios de inteligencia americanos y de una sociedad que pone el aspecto físico y el dinero por delante de cualquier otra cosa. Pero se quedan en la superficie, y la crítica se diluye en algo anecdótico y poco constructivo.

 

Me llama la atención como los Coen se ensañan en la violencia y ocultan el sexo. Se trata de una tendencia general del cine moderno, e incluso en los videojuegos. Y me alarma observar que los espectadores podemos reir viendo cómo revienta una cabeza por el impacto de una bala, pero las escenas de sexo son elididas y no se aprovechan para hacer humor. Es otro síntoma de lo desorientada que está nuestra sociedad, igual que pasó con la polémica por el póster de la película Diario de una Ninfómana (Christian Molina, 2008).

 

Desde La Escaleta hago una petición a los guionistas del mundo entero: ¡Más crítica con mala leche y menos risas tontas! Y aprovecho para lanzar otro que tampoco haría ningún daño al cine en general: ¡Más tetas y menos tiros!

 

1 comentario sobre “Quemar Después de Leer, parodia tontorrona de los Coen”

  1. Jennifer Says:

    Lo más terrible es ese elenco perfecto, haciendo papeles cualquier vaina. Se entra a la sala con demasiada expectativa. Es como por fin tener sexo con la persona que más deseas y terminar sin un orgasmo, sin un significado, sin nada.

Deja tu comentario