Las Ruinas, por fin un malo diferente

Octubre 6th, 2008 a las 17:52 pm por Àlex ScriptMan

 

invasión de malas hierbas...

 

Está bien, no se trata de ninguna obra maestra. Pero con Las Ruinas (The Ruins, 2008) Carter Smith ha sido capaz de provocar mal rollo de una forma original. La película se basa en la novela con el mismo nombre de Scott B. Smith y (oh sorpresa!) el propio autor se ha encargado del guión cinematográfico. Se trata de algo que no es extraño en él, ya que hizo lo mismo con su novela A Simple Plan, que Sam Raimi llevó a la gran pantalla en 1998, pero no pasa a menudo. Ignoro si los dos Smith, autor y director, son família. No lo creo, ¿no? Estio de llamarse Smith es como llamarse Rodríguez, Martínez o Johanson ¿verdad?

 

No he leído la novela, pero quizá lo haga tras ver la película. Probablemente seguirá siendo cierto el tópico de que “Era mejor el libro…”, pero estoy seguro que gracias a la participación del novelista el guión será más respetuoso con la obra original. Como norma general esta forma de trabajar mejoraría la calidad de muchas adaptaciones. Que se lo digan a Stephen King, entre otros.

 

En Las Ruinas se nos plantea una situación arquetípica, con un grupo de guiris americanos que deciden hacer locuras en un país extranjero, Méjico en este caso. Gracias a un mapa que indica la ubicación de unas ruinas “que no aparecen en las guías” (¡Que miedo!) la pandilla de guiris atolondrados se adentra en la selva. Encuentran las preciadas ruinas y a su habitante, una extraña planta con muy mala sabia.

 

Si bien el bosque viviente que Sam Raimi nos regalaba en su genial Terroríficamente Muertos (The Evil Dead, 1981) ya nos mostraba lo que puede hacer una planta hambrienta, en esta ocasión el novelista y guionista se centra en sacarle todo el partido posible a esta brillante idea. El vegetal carnívoro de Las Ruinas pone en una situación extrema a los protagonistas, y estos hacen lo que se espera de ellos: sufrir e ir muriendo poco a poco.

 

A pesar de no inventar nada realmente nuevo, el planteamiento es original y el bicho malo es duro de pelar. Las escenas sanguinolentas se combinan con situaciones de tensión bien llevadas. El resultado final es una buena película de terror, de las que no se hacen muchas. Pero es verdad que, como algunos habréis notado, se trata de uno de mis géneros favoritos y quizás haya sido un poco benevolente. Así pues, se aceptan críticas destructivas.

 

 

Deja tu comentario